jueves, 19 de mayo de 2011

22:39

No quiero estar más con vos.
Yo tampoco, me dijiste.
Me levanté del sillón y me encerré en el baño. Me senté en el inodoro y espere. No venías a buscarme, yo seguía esperándote. Me comí las uñas de la mano derecha y conté todos los azulejos de la pared. Eran 312 en total. No le importo más, pensé. En otro momento me hubiese corrido y sin dejarme siquiera cerrar la puerta me hubiese tirado a la cama. Hubiésemos hecho el amor salvajemente y nos hubiésemos dicho a los gritos cuanto nos amábamos.
Pero ahora no. Me dejaste sola con mi mambo y me di cuenta de que lo que te dije en realidad era una mentira. Que levantarme todas las mañanas al lado tuyo y explicarte la estructura de los guiones de las películas orientales era lo único que me importaba. Que estar tiradas en el pasto mirando el cielo y buscándole formas a las nubes, sentarnos en el techo a esperar ver un ovni o intentar ver ectoplasmas en el aire, era lo que más feliz me hacía en el mundo, y todo era con vos.
Es que sos tan genial que no podría soportar el hecho de perderte. Saber que otras personas te van a besar, a sentir, a tocar, me mata de celos. No puedo lidiar con eso. Yo me pienso estando con alguien más y me siento sucia, que nadie va a poder hacerme sentir como vos, que nadie va a saber como hacerme reír cuando más mala onda este.
Es la inseguridad la que a veces me lleva a decirte cosas estúpidas. Si te dejo es por amor, si estoy con vos también, si me enojo es por amor, si estoy bien también. Todo es por amor, el amor sos vos para mi.
Abriste la puerta del baño y entraste tímidamente. Te mire todo el tiempo, como desafiándote a algo que ni siquiera yo sabía a que. No dijiste ni una palabra.
Podes salir del baño, mi amor?
No.
Yo quiero estar nada más con vos, no le creas a mis palabras, créeme a mi. Pasa que sos tan genial que no podría soportar el hecho de perderte. Saber que otras personas te van a besar, a sentir, a tocar, me mata de celos. No puedo lidiar con eso. Yo me pienso estando con alguien más y me siento sucia, que nadie va a poder hacerme sentir como vos, que nadie va a saber como hacerme reír cuando más mala onda este. Es la inseguridad la que a veces me lleva a decirte cosas estúpidas.
Estabas a punto de llorar. Me levanté y te di la mano. Nos miramos y lloramos juntas. No quería hacerlo pero no pude evitarlo, lo tome como un acto liberador, como algo necesario para despojarme de todas esas dudas. Nos dimos un beso super mojado e intenso, era una mezcla entre dolor y alivio. Algo se había ido, no se si para siempre, pero ya no estaba, y eso era bueno.
Me mordiste la boca tan fuerte que pensé que estaba sangrado. Lo tome como tu acto liberador, que iba acompañado de deseo. Cuando me sacaste la remera y me llevaste hasta la cama me di cuenta de que en realidad nada había cambiado, sino que eramos nosotras las que habíamos crecido un poquito más y ya no era necesario arreglar todo con sexo. Que enfrentarnos a las cosas estaba bien y no salir a buscar al primer idiota que nos de cabida con el fin de aferrarnos a algo cuando sentimos que todo se esta desbarrancando.
Todos me parecen unos estúpidos, nadie se compara a vos, sos perfecta para mi.
No te cambio ni por Lindsay Lohan.
No te cambio ni por una barrita Kinder.
No te cambio ni por saber todos los misterios del universo.
No te cambio ni por vivir en Saturno.
No te cambio por nada, porque sos hermosa y estoy enamorada de vos.
Hagamos el amor, que con vos es lo mas lindo del mundo.

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